La necesidad de hablar varios idiomas hoy en día es innegable. No obstante, decantarse por uno u otro puede resultar difícil. En países donde el idioma principal no está muy extendido fuera de sus propias fronteras, el efecto de hablar un idioma con mayor cobertura geográfica supone una ventaja competitiva considerable. En esos casos, lo más sensato es elegir un idioma extranjero muy demandado en el sector empresarial, pero con pocos hablantes de dicho idioma en nuestro país de residencia.

Un estudio realizado por investigadores de la Universidad de Cardiff ha concluido que, a pesar de que el inglés se ha afianzado como la lingua franca del comercio internacional, la falta de dominio de otros idiomas entre la población británica hace que la economía del país pierda 55 miles de millones de euros anuales, un 3,5% del PIB. Estos datos quedan corroborados en un artículo del British Council donde se afirma que solo un 38% de los habitantes de Gran Bretaña hablan un segundo idioma.

La importancia de aprender idiomas

Además, los beneficios de saber otros idiomas no se limitan solo al ámbito económico y profesional. Muchos estudios de neurología concluyen que el bilingüismo tiene un efecto directo en nuestra forma de pensar y en el estado fisiológico de nuestro cerebro. Se ha demostrado que las personas bilingües son menos propensas a distraerse y toman decisiones de forma más fácil y rápida en situaciones de estrés. Otros estudios concluyen que esas personas tienen menor tendencia a contraer enfermedades mentales. Por ejemplo, la demencia senil se manifiesta cinco años más tarde que en personas monolingües.

En definitiva, el dominio de idiomas extranjeros no solo mejora nuestras perspectivas laborales, sino que también nos ayuda a mantener una mente ágil y sana. Si quieres descubrir más, suscríbete a nuestro boletín informativo para estar al tanto de todas nuestras publicaciones.

Pin It on Pinterest